Esa morena de risa contagiosa, soy yo. Mi nombre oficial es María de los Remedios Puerta, así que tuve reinventarlo para que la gente que sólo conoce mis fotografías no pensase que era una abuelita de un pueblo de La Mancha. Así que ahora, soy Remys Door, encantada de saber que, de alguna manera, ya hemos cruzado un saludo.

Nací en el norte de España, vi poco al sol, pasé frío y soñé mucho.

Estudié la carrera de Publicidad y RR.PP. durante cuatro largos años para llegar a la conclusión de que la mejor manera de aprender casi todas las cosas de esta vida es viendo tutoriales de Youtube.

La fotografía llegó en un saco de los Reyes Magos gritando mi nombre. Mi hermano mayor jugaba a cabalgar sobre sus billetes verdes y aquellas Navidades se vino arriba y me regaló una Réflex. Recuerdo que aquel frío día de enero me eché a la calle nada más amanecer y comencé a hacerle fotos hasta a las hormigas que se amontonaban en frente de mi calle. Evidentemente, todas salieron desenfocadas, quemadas o demasiado oscuras. Pero... ¡Qué sensación aquella!

Desde entonces, fotografío como respiro: por pura necesidad.

Quiero viajar para fotografiar, y fotografiar para conocer.

A mis 31 años poseo muy pocas cosas, entre ellas estas dos verdades: la primera es que todo en esta vida tiene alma, y la segunda, que tan sólo una cámara de fotos es capaz de demostrarlo.