¿Por qué ya no hago fotografía en estudio?

Últimamente me escriben mamis pidiéndome fotos de sus bebés en el estudio. Pero me he dado cuenta de que ya no quiero hacer ese tipo de fotografía y he creído necesario explicaros por qué. Para que me conozcáis un poco más a mí y ya de paso, mi estilo de fotografía.

Hace unos meses, comencé la aventura de retratar recién nacidos y me guié por la tendencia que había en el mercado. Y estas fueron algunas de las instantáneas que realizaba:

Sí, ya sé que son tiernas y bonitas. Pero lo que no sabéis es que cada imagen lleva mucho retoque y por tanto, mucho tiempo. Éstas son las fotografías originales:

La fotografía es un arte que engancha porque está en continua evolución. Evolución personal, técnica... Con el tiempo y con la práctica he madurado y ahora sé, mucho mejor que hace dos años, qué me gusta retratar y qué no.

Lo único que busco en mis imágenes es que se refleje quién soy yo. Y la fórmula que tengo para saber si es mi auténtico yo el que está detrás de una imagen, es si al verla, SONRÍO.

Busco la espontaneidad, el gesto que marca la diferencia, ese amor que se palpa en las miradas.

Más que la belleza, me gustan las emociones. Más que el encuadre perfecto, me gusta la naturalidad. Más que los focos del estudio, me gusta la luz natural.

Por eso, ya no hago sesiones de estudio y voy a casas de mis clientes a fotografiar a sus bebés. Desde mi punto de vista, las buenas fotografías apenas requieren de retoques, y eso es lo que hago ahora. Porque las sonrisas, el llanto, las miradas... No se editan en photoshop. Todos esos detalles que muchas veces intentamos camuflar... Son la parte más honesta y bonita de la VIDA.

Entiendo que hay papás y mamás que preferirán ese tipo de fotografía que os he expuesto arriba. Y en ese caso, si me preguntáis os aconsejaré a muy buenos colegas que tengo en el sector y que realizan auténticas maravillas.

Pero yo ya tengo claro, que mi estilo es éste:

¡Feliz semana bonicos y bonicas!

Yo voy a seguir retratando :)