Reportaje de Comunión en el Museo de Oteiza - Navarra -

Lucía hace la comunión a finales de este mes. Y su madre quería que la niña de sus ojos protagonizara imágenes que atestiguaran los tiempos en los que ella comenzó a ser princesa. Elegimos el Museo de Oteiza. Cambiamos la naturaleza por una arquitectura moderna y éste fue el resultado.

Como fotógrafa, tengo que reconocer que hay sesiones y SESIONES.

Ésta fue una de las mayúsculas porque me divertí muchísimo. La niña, como podéis ver, es preciosa. Iba dando saltitos de un lado a otro, mientras el lazo que llevaba en la espalda danzaba armonioso.

Creo que me enamoré de su naturalidad, de esa inocencia que hace más bonito el mundo.

Su madre también me conquistó. Se emocionaba en cada toma y confiaba en mi trabajo como pocas personas logran hacerlo. Así que desde aquí, sonriendo y sintiéndome feliz mientras paseo mis pupilas por cada imagen de aquel día, les doy las gracias a las dos por hacer de mi trabajo algo tan divertido y satisfactorio.

Unas horas más tarde de haber terminado, Isa -la mamá-, me escribió un mensaje agradeciéndome la sesión y contándome que Lucía le había dicho que de mayor quería ser fotógrafa. Aún me dura la sonrisa.

Pasen y vean a la dulzura vestida de comunión: